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Marbella era, en tiempos árabes, lugar de huertas y cult ivos entre los que destacaban por la calidad de la uva, la abundancia de higos y árboles frutales o las moreras dedicadas a la seda. El municipio se rinde el 11 de junio de 1485, durante la campaña hacia Granada que llevan a cabo las tropas cristianas al mando del rey Fernando El Católico. Cuentan que a partir de la capitulación, el monarca castellano recibió de manos del líder musulmán, Mohamed Abuneza, las llaves de la ciudad , que a partir de entonces pasó a denominarse como hoy la conocemos y a recibir el título de ciudad, convirtiéndola en cabecera de comarca y en realenga. El santo que se celebra este día, Bernabé, se adopta como patrono del municipio en recuerdo de esta efeméride. La leyenda cuenta, que el nombre del lugar en el que el alcaide musulmán entrega las llaves al rey, se conoce como "Cruz del Humilladero". Pese a la apariencia, la denominación se atribuye a que fue el rey católico el que se humilló para dar gracias a Dios por haber tomado la ciudad sin derramamiento de sangre , y no a que lo hiciera el alcaide musulmán en señal de rendición. Los siglos de presencia musulmana (su entrada en la península se produjo en el año 711 y su expul sión en el año 1485) dejaron sus hermosas huellas en el municipio, conservándose aún en el trazado de sus calles y plazas la ordenación que inicialmente diseñaron para ella. Invitamos a la imaginación del visitante a que se deje envolver por el embrujo árabe y por el olor fresco y dulce del azahar y se deje llevar en este paseo por el recuerdo de una época de grandes gestas que atestigua la herencia arquitectónica de Marbella. |





La Marbella Arabe